Madrid, 9 de diciembre de 2019.- Transparency International España se suma a la conmemoración del Día Internacional contra la Corrupción, una campaña de Naciones Unidas para sensibilizar sobre el impacto que tiene la corrupción en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este año, en el marco de la Cumbre sobre la Acción Climática ONU 2019 – COP 25 que se celebra en Madrid hasta el 13 de diciembre, llamamos la atención sobre la necesidad de prevenir y reducir la corrupción para avanzar en la protección del medioambiente. La corrupción es uno de los mayores obstáculos para garantizar la efectividad de las medidas de adaptación y mitigación del cambio climático: en países en los que impera la corrupción, el financiamiento internacional para la protección del medioambiente está en riesgo, y también se crean las condiciones para crímenes como la tala y la minería ilegal y, en muchos casos, el asesinato de activistas ambientales.

Afrontar el cambio climático es posible, pero los esfuerzos se ven obstaculizados por los intereses de los sistemas financieros y económicos, y por la falta de voluntad política. La corrupción causa daños al desarrollo y al clima, y reduce la eficiencia del financiamiento climático y de todos los esfuerzos para proteger el medioambiente. Para que las acciones contra el cambio climático sean efectivas necesitamos centrar los esfuerzos en la transparencia, la rendición de cuentas y la integridad. La buena gobernanza es la clave de la lucha contra el cambio climático y es necesario conocer cómo se emplea el dinero que se destina a las políticas del clima.

Los actores de la COP deben asegurar igualdad de condiciones para diseñar las políticas contra el cambio climático. Como ponen de manifiesto nuestras recomendaciones para la COP25, esto significa prevenir los conflictos de intereses y asegurar el seguimiento por todos los actores y por la sociedad civil.

En este sentido, es indispensable reafirmar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 —que incluye medidas anticorrupción— y su prioridad en toda la Agenda 2030: la corrupción es un obstáculo para diseñar y ejecutar políticas a favor del ambiente, la igualdad y el desarrollo de todos los países. Si se reduce la corrupción que afecta a las inversiones y acciones climáticas, se incrementará la confianza y aumentará el volumen de recursos destinados a la protección ambiental.

Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que impulsen la agenda global a favor de la integridad en las iniciativas para la adaptación y mitigación del cambio climático, entendiendo que los esfuerzos anticorrupción deben afrontarse desde una perspectiva holística, con la participación y el compromiso del sector privado, las instituciones públicas y la sociedad civil.

Es el momento de actuar contra la corrupción y la crisis del cambio climático